En este mini post voy a hablar de una cosa muy importante que llevaba tiempo queriendo escribir. La motivación.

Da igual que tengas la mejor rutina del mundo o la mejor dieta, e incluso la mejor genética, si no estás motivado acabarás abandonando.

En cambio, alguien motivado, aunque no tenga los mejores recursos conseguirá sobreponerse a las dificultades y te puedo asegurar que al final conseguirá lo que se proponga. Luego la motivación es uno de los pilares fundamentales del fitness y de la vida en general. Por eso este blog se diferencia, porque después de años entrenando a gente te das cuenta de lo importante que es que la persona que quiere un cambio en su vida esté motivada.

Pero al igual que muchos otros factores la motivación se puede conseguir:

Piensa en positivo.

Tu mente te dirá: no soy tan fuerte, no valgo tanto, no puedo hacerlo… Borra esos pensamientos derrotistas, no te ayudan en nada y te hacen sentirte incapaz cuando créeme, no lo eres, eres una persona como cualquier otra capaz de todo si le pones el suficiente empeño. Mírate cada mañana en el espejo y di ¡YO PUEDO!

Prémiate con cada logro.

Muchos miran lo que aún no son capaces de hacer en vez de lo que ya han podido realizar, si ya has decidido cambiar es buena señal, es el primer paso, así que piensa en ello: si ya has sido capaz de avanzar, seguirás haciéndolo. Celébralo.

Cada día estas más cerca.

Hay quien ve que cada día es una tortura, pero ¿Qué ganamos pensando así? Ya te digo yo que nada. Cada día no es una tortura, cada día es la oportunidad de estar a un día menos de tu objetivo ¿Lo vas a dejar escapar?

Practícalos estos tres consejos y mejorará tu motivación, te lo aseguro. Practícalos para el deporte, para estudiar… Para lo que quieras y se feliz con lo que estás haciendo de una vez por todas. Porque en este blog podemos hablar de musculatura y de fuerza pero “no existe nada más fuerte como tus propios pensamientos” Animo y a luchar.